viernes, 29 de julio de 2011

Moisés Landaverde


Primo Moisa: jamás nos hemos acostumbrado a tu ausencia. Nos hacés falta como el agua de mayo. Tenemos la impresión, será el maldito espejismo y sus bromas, de encontrarte a la vuelta de la esquina. Te hemos visto andar en los sitios concurridos. Tu sonrisa es cotidiana en cualquier parte. Eres el mismo de siempre en la cuadrícula artística de tu camisa pestañando fraternal colorido en la amplitud de la calle.

Nuestros hijos indagan por vos, por su tío Moisa. Les describimos a pulso tu memoria y tu ejemplo. De la mar de tu humanismo: del mar de tu humanismo en el filo de tu tiempo. Señalamos la levadura de tu sal y de tu pan. Les decimos del histrionismo de tu músculo vital y tu indignado verbo restallando ante el malvado y el injusto.

Los desavisados interrogan si fuimos amigos, les digo no, que hermanos. Quieren saber de ti. Desconocen que descifrabas el silbo de las flores y el encabritado color de los sonidos. Del valor acrisolado de tu pluma en el surco del aire y de la tinta fértil en la geografía del papel. Les digo que tu palabra era testigo de calidad, tu arma de fuego cortante, en el juicio de la historia.

Cada mes nos estruja tu partida. Nos duele aún más en la larga noche de enero. Nos angustia la espera de tu visita. No te hagás el remolón, volvé, hermano. Mirá, fijate que los espacios del hogar rezuman todavía tu diáfana pupila y el desparpajo sin igual de tu sonrisa. Aún está esperándote en la mesa, primo Moisa, el plato diario del convite. Queremos invitarte a lo de siempre: al pan fraterno y duro, a la olla caliente, a la férrea tortilla. No queremos dejarte sin tu sorbo de tinto de altura. No queremos apurar los bocados sin tu compañía. No queremos la sala sin tu voz, sin tu amor dinámico y sensitivo. ¿Por qué? Porque no podemos y no queremos desprendernos de tu ejemplar presencia de modestia y sencillez.

Armando García


jueves, 28 de julio de 2011

El mundo es un puñado de polvo - Jorge Martínez Mejía


Una novedosa obra literaria que descubre el soterrado mundo de los jóvenes hondureños se prepara para ver la luz pública: EL MUNDO ES UN PUÑADO DE POLVO, del autor hondureño Jorge Martínez Mejía. Con un estilo muy personal, la novela recrea los escenarios estigmatizados de las maras y pandillas en Honduras, ahora convertidos en oscuros sepulcros, útiles únicamente para la hipocresía del Estado. Un auténtico trasfondo de lealtad, dolor y desesperanza, nos permite ingresar al verdadero mundo de las masacradas tribus urbanas del siglo XXI.


Una verdadera novedad en las letras de Honduras, según Sara Rolla, respetada crítica literaria.

Defensa Pública Por Isidro España


Lic. Don Mario Hernán Ramírez
Estimado y dilecto intelectual.
Miembro del Tribunal de Honor A.P.H.

Por terceras personas me entere, no se si sea verdad ,pues en lo personal no me consta, su persona irresponsablemente vertió acusaciones infundadas sobre mi , por cual quiera situación y dadas las circunstancias de un hecho vergonzoso de nuestra prestigiada Asociación de Prensa Hondureña aclaro lo siguiente.

1.- La A.P.H, Ofrecen a varias instituciones el descuidado y casi en ruinas viejo Club de los periodistas. Col. Los periodistas. Que solo ocasionaba gastos.
Nadie Acepta. Pues es un costo oneroso restaurarlo. TESTIGOS Lic. Periodistas, Miguel Osmundo Mejia Y Ney Edelmira Reyes, entre otras personas.


2.-Isidro España  afiliado No8131, propone convertirlo en un centro cultural
Con inversión  de quien escribe y del Teatro Infantil de Honduras y Grupo Teatro Camino Real (Empresas Culturales) y sean ellas las encargadas de darle vida a la Casa de la Cultura A.P.H.

3.-La Asamblea A.P.H. determina la firma del convenio entre Teatro Infantil de Honduras, y grupos adscritos por un periodo de 10 años y nombra a Isidro España Administrador por un periodo de 10 años a cumplirse en el 2014.porcentajes si hubiesen ganancias del 10%-20%-30%.

4.-  Se restaura el edificio y se le decora dándole vida a las diferentes áreas.  Inaugura con un Festival Internacional de Teatro Infantil en honor a Doña Magda Alvarado. se crearon becas A.P.H. para niños y jóvenes de escasos recursos económicos, se abrió una escuela de artes. . Los grandes acontecimientos artísticos se suceden, pero los costos son altos, ll arte no es rentable en nuestro medio y la única manera de salir adelante era rentando los sitios no utilizados lo cual fue una visión como administrador del edificio y poder ingresar fondos a la A.P.H. para los premios Nacionales de Periodismo A.P.H.,al igual que capitalizar nuevamente el Fondo de Auxilio mutuo.

5.-Mensualmente entregamos a la A.P.H. 12000.00 lempiras producto de la renta de los espacios no utilizados. Dando prestigio con nuestro esfuerzo a la organización A.P.H. dimos un porcentaje del 40% hasta junio del año 2010.consta en nuestros recibos firmados y sellados por la A.P.H. En esos días hacen un arqueo a la A.P.H. y faltan L180.000.00 de los dineros entregados por nosotros  y que según el presidente y el fiscal Nosotros adeudamos. Lo cual negamos categóricamente y constatamos mediante recibos entrega de dichos porcentajes.


6.-Existe una carta en nuestro poder firmada por el Actual presidente Carlos Ortiz, cuando era Tesorero reconociendo haber tomado en otra ocasión fondos asignados por el Teatro Infantil de Honduras de los porcentajes pactados  sin permiso de la junta directiva. Lo cual demuestra su irresponsabilidad y abuso de poder. Ahora hay otro faltante y  creo que ese es el meollo del asunto querer tapar el sol con un dedo. Igualmente desprestigiar a un artista que a dado todo por la cultura de este país. “Con la vara que mides serás medido”.

7.- Carlos Ortis y Paulino Moreno sin autorización de la asamblea aliados con los inquilinos interesados en comprar el edificio (Otro meollo del asunto) mandaron a cambiar las cerraduras del edificio (antiguo club de los periodistas) con los enseres  de los grupos de teatro como personales y en custodia encerrados prohibiéndonos la entrada.

8.- me acusan falsamente de un robo de caricaturas guardadas en las bodegas de donde ellos se apoderaron de todo al no dejarnos entrar.(es un delito y un irrespeto a los artistas).si han desaparecido algunas es culpa única de los que han actuado irresponsablemente. Igualmente pretenden acusarnos de dineros faltantes en las arcas A.P.H. y que nosotros hemos entregado co9nsta en recibos.

9.-Carlos Ortis, actual presidente y el fiscal Paulino Moreno de la A.P.H. (nombrado a dedo por Carlos Ortis, maliciosamente perjudican y violentan el contrato con mi persona como administrador Con El TEATRO INFANTIL DE HONDURAS y GRUPO TEATRO CAMINO REAL, como inversionistas.  Apoderándose de valores propios y en custodia por valor de mas de dos millones de lempiras (Obras de Arte y Antigüedades).y tirando a la cesta de la basura un proyecto que daba gloria y prestigio internacional a la Asociación de Prensa Hondureña, igualmente han violentado un mandato de asamblea irrespetando estatutos y las leyes nacionales
y dándole una estocada al arte y al esfuerzo de siete años de arduo trabajo y sacrificio.


10.- y si no les bastara la saña y el odio Me han suspendido de la A.P.H. aunque tenga mis cuotas al día, (violentan los estatutos) Mal paga el diablo dice la expresión popular nosotros dimos el dinero, cumplimos en todo, y ahora pretenden culparme y culparnos
de algo que no es cierto y lo cual refutamos y probamos con hechos, documentos y testigos.

11.- Han manipulado la opinión de la junta directiva y creo tambien del Tribunal de honor, en nuestra contra. Nosotros no somos culpables ni siquiera se nos a querido escuchar y se me insulta en determinados lugares. (Preguntar al fiscal Paulino Moreno) y sabe porque no demandamos a la  A.P.H. y su actual junta directiva por que va a salir mucho lodo y trae cola y no es justo enlodar el buen nombre de nuestra organización pues por el hemos trabajado. Pero si exigimos se restituyan mis derechos y los del Teatro Infantil de Honduras, y Teatro Camino Real. y se haga una nota aclaratoria
Pidiéndonos disculpas publicas. Pues con esa actitud en nada le abonan al periodismo nacional. Tenemos derechos y no vamos a renunciar a ellos.

12.- También recuerde el pueblo conciente de Honduras que existe una campaña para desprestigiar a los artistas  y personas de otras profesiones que están a favor de los derechos humanos del pueblo hondureño. Sino porque tanta saña contra mi persona y el arte hondureño. Jamás callaremos nuestra voz.
La justicia y la razón nos asisten
        
                     Tegucigalpa M. D. C. 27 de julio 2010 año de la unidad nacional. Ja,ja,ja.

miércoles, 27 de julio de 2011

Punto G - Narración de Jéssica Sanchéz


A mis amigas
y al Gordo, por supuesto.

Mi primer orgasmo me agarró de pura casualidad. Adolescente y enamorada, poco sabía de las virtudes del amor y el sexo, no más de lo que mis pensamientos afiebrados me permitían; encerrarme en mi cuarto, cerrar los ojos e imaginar escenas lascivas de besos, cuerpos desnudos y humedad, mientras notaba cómo un calor intenso se iba adueñando de mis miembros y rogaba que no me entrara la fiebre, porque entonces tendría que inventar una y mil excusas para justificar la calentura.

Ese día, concretamente esa noche, pensaba en él. En la cama, mientras mis fantasías rodeaban mi cuerpo, empecé a tocarme lentamente los senos y bajé hasta el ombligo y el vientre, deteniéndome brevemente en cada uno. Luego encontré el monte de Venus y mis dedos bajaron audaces hasta los labios mayores, acariciándolos poco a poco, saboreando el momento, mientras yo misma me decía dulces palabras de amor. Y de pronto me detuve. Como en un flash, recordé la vez que mi madre me sorprendió tocándome la vulva y me regañó fuertemente
“¡Las niñas no hacen eso! ¡eso es malo! ¡una se toca eso solo para bañarse!”. Pensé qué cosa podía ser tan mala como para referirse a ella como “eso”; así que no le hice caso y lo intenté otra vez; y otra. Hasta que mi madre me pescó por el olor de mis manos. “Tus manos huelen raro”, dijo, me las tomó de improviso y las llevó a su nariz, olfateándolas, como gata salvaje. Luego me pegó en las manos y me dijo que si volvía a sorprenderme en esa clase de actos me iba a ir peor. Me envió a lavarme, con la pronta advertencia de que “las madres todo lo sabemos”. Sin embargo, yo aprendí una cosa: cuidado con los olores. En especial con ese olor dulce y picante que delataba la presencia de esa humedad que existe entre mis piernas.

El resto lo hizo la escuela de monjas: “Dios está en todas partes, por mucho que te escondas, por muy oscuro que sea el lugar donde estés, ahí está Dios viéndote”. No fue tanto el temor de que Dios me viera haciendo algo incorrecto, sino la idea de un Dios voyerista que perdía el tiempo espiando esa clase de acciones, mientras había cosas más importantes que supervisar. Me molestó y no lo volví a intentar, hasta ese día.

Después de la reflexión seguí. Deseché todas las ideas de un plumazo, diciéndome que ahora que estaba grande y enamorada bien podía enfrentarme a algún tipo de acusaciones formales. Y encontré mi pedacito redondo y rosado, que me había causado tantas sensaciones inciertas de pequeña. Empecé a jugar con él, primero de pasadita, luego con movimientos circulares, mientras una sensación desconocida en las entrañas me iba subiendo por el vientre, pidiéndome más, cada vez más. Paré y seguí, intermitentemente, hasta que exploté. Me estremecí y quedé agotada, con la boca seca, sin saber qué hacer o qué decir. Un escalofrío recorría mi espalda, mientras observaba las diminutas gotas de sudor que aparecían en mi cuerpo. Noté algo más, no tenía fiebre.

Desde entonces, la masturbación fue mi consabido remedio para las alteraciones bruscas de temperatura y para las ansiedades más recurrentes, así como una eficaz alternativa contra:

A: Malos amantes
B: Novios acosadores y/o con instintos violentos
C: Eyaculadores precoces
D: Rupturas imprevistas de condón y embarazos no deseados.

En los años siguientes se inició una búsqueda frenética por encontrar el Punto G. En los libros, en las conversaciones de las amigas, en una rueda colectiva donde cada una hacía su representación onomatopéyica del orgasmo: gemidos audaces, fuertes, roncos, pujidos, la mayoría de las veces casi bramidos salvajes. Nada parecido a la hilera de gritos histéricos que emiten las actrices en la televisión.

Probé con las láminas y los amantes. Explico, por un lado miraba atentamente las láminas de biología, para ver en qué punto —según las referencias bibliográficas— se encontraba el Punto G. A partir de allí, les decía a mis amantes: “allí no, un poco más arriba, de este lado, sí, tal vez allí”. Con los años jamás pude encontrarme el dichoso punto, que con solo tocarlo me haría estremecer de placer y tener múltiples orgasmos. Nada de eso.

Hasta que conocí al Gordo, en un bar, es mejor que decir: en una aburrida reunión política de objetores de conciencia y, cosa rara, estuvimos hablando durante horas, casi hasta el amanecer. Lo nuestro se convirtió en una relación de placer por compañía. Nada más. Sin sexo. Me hacía reír, lo confieso, una cualidad extraña en un hombre. Alguien que esté contigo para hacer que te sientas bien, para festejar la vida, nada más. Por ese entonces tenía un novio con el cual hacía las cosas formales, que deben hacer las chicas serias, salir con ellos, visitar a las familias, conversar obligadamente y llegar hasta un punto en el cual tenía que decir que “no, todavía no, un poco más arriba”, pero nada de penetración, por si las dudas. Toda esa renuencia equivalía a años de decepción y frustraciones, de promesas de matrimonio, casas, hijos y trabajos, pero ningún indicio del famoso Punto G.

Entonces decidí, en las noches de insomnio —por las calenturas mal habidas y nunca saciadas—, que nada perdía para mi investigación probar con el Gordo, ya que le tenía tanta confianza y le había agarrado tanto cariño. Lo que saliera mal podría remediarse con risas solapadas, con vergüenza, pero siempre con un toque de humor. Cuando se lo propuse fue incómodo, con un silencio y un abrazo de convencimiento a medias. Apagamos la luz del cuarto —su cuarto porque fui yo quien había ido a buscarlo. Tratábamos de mirarnos en las sombras y adivinarnos como dos animales que miden sus distancias. Poco a poco nos fuimos acercando entre besos y caricias, un beso húmedo y cálido a la vez; sus dedos empezaron a hacerme pequeñas cosquillas en el cuello y me solté a reír, mientras la imagen del novio formal pasaba a formar parte de un conjunto borroso en algún lugar vacío. Sus manos revolotearon sobre mi cuerpo, deteniéndose en las zonas más sensibles de mi cuerpo, en la espalda, en la base del cuello, en mis labios, en mi cara. Él dibujó mi cara con sus manos. Yo las besé. Me llevó a un mundo de sensaciones que solo tenían sentido, por primera vez, si estaban con él. Avancé por un camino brillante y desconocido, lleno de olores picantes, saliva y desnudez.

De pronto sentí que me consumía en un fuego misterioso, mi boca no era mía, mis manos tampoco eran mías, ni mis pies, ni mis dedos, ni siquiera mi voz. Me convertí en un manojo sudoroso de nervios pegados a la otra persona, en una especie de simbiosis donde todo era uno y donde quería ser subsumida, sin parar, hasta el fin. Una parte de mí notó que yo temblaba de una forma incontenible. Él acabó y yo todavía temblaba.  -¿Cómo te fue? —me susurró a lo lejos. —Todavía no —le respondí. Entonces bajó sus manos hasta mi pequeño tesoro rosado y sonriendo me dijo —Te ayudo. Fue entonces, con sus manos y las mías, que me perdí en un mar de gozo, desde donde una niña pequeña me miraba y le tendía la mano a la mujer que eran una sola. De una u otra manera me hallé parada en medio del sol, deseando ser el sol, implorando con una sonrisa por la luz y el calor.

Di la vuelta y me acurruqué junto a él, guarnecida. De ese modo supe que mi búsqueda había tomado una senda distinta. Ya no serían las láminas ni los libros de texto ni los comentarios fugaces los que aliviarían mi curiosidad, sino un mundo diferente de sensaciones. No necesitaría más que buscar los colores que habían empezado a abrirse paso dentro mi cuerpo: una pintura, un espejo donde estaría reflejada y me observaría sin vendajes, desnuda y voluptuosa, irreverente y confiada, sosteniendo entre mis manos las reservas inagotables, cotidianas del placer.

Jéssica Sanchéz

Movilización de las víctimas del golpe

Concierto en solidaridad con Leni Fajardo y Uriel Rodríguez


A nosotras y nosotros nos repulsa que bajo el manto de la Resistencia Popular se repliquen los vicios laborales que sostienen este sistema de nación decadente. No callaremos ni dejaremos de señalar, y si es cantadito, ¡pues mejor! Salí a la ventana Ellner, que aquí te va la serenata...

martes, 26 de julio de 2011

Reclamo abierto a David Romero Ellner

Una de las  grandes contribuciones históricas que la Resistencia le dará a Honduras en el ámbito político-cultural,  es el alzamiento, consolidación y articulación de muchas colectividades y sectores cuya fuerza había sido sistemáticamente excluida de la construcción del poder como expresión popular.

Despreciar estas expresiones es ignorar el sentido esencial de esta nueva Honduras en movimiento revolucionario, lejana a la petrificación reaccionaria que el bipartidismo ha querido clavar como idea definitiva en la mentalidad de las hondureñas y hondureños.
Despreciar a cualquiera de las organizaciones de base que constituimos al FNRP, es negar la lucha que en carne viva hemos acometido para aniquilar esta visión anquilosada de la oligarquía.

Artistas en Resistencia se solidariza con nuestras compañeras y compañeros de la Organización Política Los Necios y del periodista independiente Dick Emmuelson, quienes en la tarde de hoy martes 26 de julio, han sido vilipendiados, calumniados y ninguneados de manera pública por el Sr. David Romero Ellner, quien en medio de atropellos verbales y reaccionarios insultó el deber que toda la militancia del FNRP debe asumir para defender y reclamar los derechos laborales de  la compañera periodista Leni Fajardo, víctima de la incoherencia administrativa del Sr. Alejandro Villatoro, uno de los principales beneficiarios económicos de la sangre, sudor y lágrimas de la Resistencia Popular.

El reclamo de la Organización Política Los Necios al patrón de Radio Globo es el mismo reclamo que Artistas en Resistencia le hace en torno a la brutalidad administrativa que está cometiendo contra su personal periodístico más vulnerable, y las expresiones amenazantes utilizadas por David Romero Ellner, quien afirma que la OPLN es “un pequeños grupo, no representativo y que sólo mierda habla y al que si siguen en esto se las verán conmigo”, nos competen también a Artistas en Resistencia. Asimismo, defendemos la dignidad y honor del compañero Dick Emmuelson, que con su inclaudicable periodismo solidario ha recorrido micrófono y cámara en mano el sufrido y reprimido territorio de la Resistencia.

La unidad pregonada no pasa por protegerse tras los bastidores omnipotentes de un micrófono ni tras la cabina aislada de un medio que nosotras y nosotros hicimos crecer. No se olviden de esto, Sres. Ellner y Villatoro. La realidad política que estamos construyendo puede tenerlos de un momento a otro en el lado más repudiable en el caso de seguir entronizando su desapego con las organizaciones vivas que hacemos la Resistencia viva y de base.La historia no se equivocará en esto. Ni nosotras, ni nosotros.

Por el respeto a los derechos laborales de Leni  y Uriel
Por la solidaridad y unidad con nuestras compañeros y compañeros en Resistencia

Artistas en Resistencia
¡Presente!